Descubriendo al inseguro
Probablemente es el tipo más complejo con el que me he topado, y lo cierto es que a primera vista, es increíblemente tentador. Un aura enigmática le envuelve, con esa elegante forma de moverse y de utilizar el don de la palabra. Todo está perfectamente estudiado. Desde su carismática sonrisa, su asqueroso descaro y su arrebatadora mirada, hasta una conversación de corte despreocupado, humor inteligente y una mordaz sinceridad. Todo en él resulta atractivo. Con el tiempo se descubren pequeños indicios de inseguridad en relación con su aspecto. Una parte de nosotros nos dice: "solo un hombre seguro de sí mismo admitiría con tanta libertad sus defectos". Defectos que, por otro lado, no son tan defectuosos a ojos de cualquiera y el pensamiento inmediato es: "si esto es lo peor que tiene... ¿dónde hay que firmar?" Ante esas pequeñas inseguridades la postura habitual suele ser la de apoyo y ánimo. Sin embargo decidí utilizar la psicología inversa y quitarle ser...