martes, 22 de noviembre de 2011

Carta de amor

Hoy he rescatado del baúl de los recuerdos algo que escribí hace muchos años, pero me apetece compartirlo con vosotros ahora. Espero que os guste.

Nadie podrá imaginarse jamás el amor que he sentido estando a tu lado. Todos los días agradezco la mañana en que te vi por primera vez a través de aquel cristal. Tan rápido y fugaz que jamás creí que volverías a buscarme tan pronto.

Cada día me dabas todo lo que necesitaba. Me llenabas de alegría y paz. Adoro los enormes paseos que dimos por aquel parque, y los chapuzones en la playa bajo el destello de los atardeceres veraniegos. El modo en que con tanto énfasis y dedicación jugábamos a la pelota. Aún recuerdo el cosquilleo que sentía cuando tu mano me acariciaba detrás de las orejas y la espalda. Los cálidos abrazos que recibía cada vez que llegabas a casa después del trabajo. Las nutritivas comidas que me preparabas con tanto esmero. Los inesperados y blanditos peluches que me regalabas sin motivo alguno.

Pero, a pesar de todo, lo que jamás olvidaré es el día que convertiría mi paraíso en el peor de los infiernos. Ese día, noté desde que llegaste a casa que tu actitud ya no era la misma: no me abrazaste. Después fuiste directo a tu habitación, dándome la espalda y, sin un mero saludo, me cerraste la enorme puerta en las narices. La aporreé con todas mis fuerzas y, en la desesperación, la arañé, gemí y grité tu nombre. Pero nada, no hubo respuesta. 

En ese momento me sentí débil, sin fuerzas. Tras muchos meses sin conseguir que esbozaras ni una sonrisa, y sin entender nada de lo que estaba pasando, llegó el dia: me hablaste. Me explicaste algo sobre una enfermedad incurable, y que ya estabas salvado. Pero yo no pude escucharte. Al ver tu enorme sonrisa, la hice mía y supe que todo volvía a ser como antes. El corazón me latía con más fuerza que nunca y no pude contenerme. Me abalancé sobre ti y te besuqueé la cara, la nariz, las manos... Te bañé en babas.

Todo esto te escribiría si pudiera coger un boli, y con mi patita de Terrier, contarte lo mucho que significas para mí.

Nunca te olvidaré, amo.


3 comentarios:

  1. ¡BIIIIIIEEEEEEEEEEEEN! POR FIN LA ENCONTRASTE! Creo que esto fue lo primero que leí tuyo y me encantó. Quizás para alguien que no tenga perro es más difícil de entender, pero es muy tierno. ¡Y la foto es genial! Te diría algo negativo a modo de crítica constructiva... Pero es que no encuentro nada. Y ahora que LA música vuelve a ser la que era y has subido esta entrada... what else puedo decir? Ni Nespresso oye... Y ya tu sabes que me encanta ese café...

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  2. Es pirata? Que bonita entrada Alba¡¡
    El blog es como tú, inspira mucha tranquilidad. Sino tuviese el nombre hubiese asegurado que era tuyo¡¡¡

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  3. Acabo de descubrir tu blog por mera casualidad y me ha dejado sin palabras. Me encanta la forma en que juegas con las palabras, y los sentimientos que me provocas con ellas. A mi también me gusta escribir, pero suelo hacerlo para mí misma, nunca dejo a nadie leer lo que escribo, tú de alguna forma u otra me has animado a hacerlo. Nunca dejes de escribir, ¡eres genial!

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